Ayer quedé con un amigo, como soy tan despistada me presenté media hora antes de la hora en cuestión y él se retrasó un cuarto de hora. Conclusión, 3/4 de hora tirada en un banco en el centro de
Almería, mirando un catálogo de juguetes y pensando en realizar un post sobre lo que veía en él (me parece
increíble que ahora todos los juguetes se enchufen a la
tele o vengan en modo consola).

El caso es que estoy yo allí sentada, concentrada en mi trabajo de investigación
lúdico-festivo, cuando se me acerca un hombre de unos 70 años para preguntarme si me pasa algo.
Educadamente, le digo, que no, que estoy bien y no me pasa nada. Según él tengo la cara triste y estoy muy seria. Insisto en que no me pasa nada y empieza a hablarme no se de qué (he de reconocer que dejé de escuchar, porque quería saber dónde había dejado el bolso y si me estaba entreteniendo porque habría otro por detrás para
quitármelo... paranoias
mías...) en fin que para cuando regreso a la conversación me está preguntando que si estoy esperando al novio, le digo que no que no tengo y no se lo cree. Dice que por qué le engaño, que seguro que tengo novio y le digo que espero a un amigo... ves tu, sabía que estabas esperando al novio me responde. Después de eso, me pregunta que si me gusta la tuna (detrás estaban vendiendo las entradas para un certamen de tunas que hay) y le digo que si (la verdad es que con un padre tuno, que me ha tenido media vida hasta las tantas aburrida mientras el tocaba con sus amigos tan feliz... a los tunos los quemaba, pero es más fácil decir que sí y no dar explicaciones). Me pregunta que si se cuanto cuesta la entrada y le digo que no, así que se va a ver cuanto cuesta. El resto de la conversación lo pongo en plan diálogo o no terminaré esto en la vida...
H: Pues no es muy caro ¿quieres ir? Te invito
yo: (ojos como platos)
Noo, gracias, no se preocupe
H: que si mujer que yo te llevo...
yo: que no hace falta, que mi padre es tuno y ya voy con él
H: vaya... bueno... pues quieres tomar algo?
yo: no gracias, de verdad
H: ¿cuántos años tienes?
yo: ...20 (mentira cochina pero bueno)
H: pues yo tengo... (pensaba que me iba a decir que una nieta de mi edad) 4 o 5 pisos y 3 terrenos... ¿tu sabes lo que son los terrenos?
yo:... si
H: pues tengo uno en Doña María, otro por
Abla y otro por
Fiñana... y los vendería todos por casarme con una niña como tú.
yo: ...
H: es que tienes unos ojos muy bonitos...
yo:...gracias
H: y una sonrisa muy bonita...
yo: ...(sonrisa forzada y pensamiento interior "esto se parece al cuento de
caperucita")
H: y.... eres muy bonita... (comentario realizado mientras me hacía un repaso de arriba a abajo con una mirada lasciva y un mordisco en los labios)
yo: ... (arcadas, literalmente, me
quería morir)
H: bueno... ¿qué dices?
yo: pues que no
H: ¿que llego tarde no?
yo: pues si, un poco
H: ¿pero
algún día te quedarás viuda, no?
yo: yo que se...
H: pues si te quedas viuda, ven a esta plaza a buscarme, que lo daría todo por casarme con una muchacha como tu. Con todo el dinero para que
disfrutásemos, los dos juntos, para gastarlo en nosotros dos... ¿que dices, te casas?
yo: que
nooo!
el hombre al final se va y se sienta en otro banco, al rato regresa para despedirse, me dice que se va a dar un paseo a menos que quiera que se quede
alli haciéndome compañía mientras llega mi novio (y
dale... ). Le digo que no, que no tardará que se vaya. Me vuelve a recordar lo que de vaya a buscarle cuando me quiera casar y se marcha paseo arriba. Dos minutos después aparece mi amigo... yo lo mato...